REFLEXIÓN DEL DÍA (Martes 27 de Enero de 2015)

on lunes, 26 de enero de 2015
“La ociosidad camina con tanta lentitud, que todos los vicios la alcanzan”.
Benjamin Franklin (1706-1790). Estadista y científico estadounidense. 
REFLEXIÓN: El diccionario describe como similares ocio y tiempo libre. Por el contrario, la palabra ocioso, tiene cierto matiz despectivo al referirse a algo inútil, sin fruto, sin provecho. Ésta definición negativa de ocio parece prevalecer desde algunos siglos atrás, donde  el ocio - bajo esta perspectiva- ha sido considerado lo contrario al trabajo.
El filósofo, matemático, escritor y Premio Nobel de Literatura (1950) Bertrand Russell, planteaba que “El ocio no es hacer nada. Es tiempo libre para hacer cualquier cosa”. Sin embargo, lo lógico parece ser que el tiempo de ocio o libre aparezca una vez hayamos cumplido nuestras actividades y responsabilidades de trabajo, familiares, estudio y sociales. No hace sentido despilfarrar el tiempo libre, convirtiéndolo en ese ocio improductivo,  al dedicar exageradas horas a ver televisión, en internet o en las redes sociales, durmiendo más de lo necesario u otras actividad improductiva,  cuando –puntualmente - requerimos ese tiempo para estudiar o trabajar  en busca de mejores condiciones profesionales, laborales y económicas.
A diferencia del tiempo de trabajo o de responsabilidades y obligaciones familiares, educativas y sociales, el tiempo de ocio debe ser voluntario y discrecional. Este tiempo no necesariamente es improductivo, porque podemos sentir placer y disfrute dedicados a estudiar, formarnos  o desarrollar alguna actividad que – incluso como hobby o diversión - puede dar beneficios y resultados más adelante. El tiempo libre o de ocio adecuadamente canalizado pueden llegar a producir beneficios económicos y sociales. El deporte y cultura para muchas personas son parte del uso útil que se le puede dar al ocio. 
El poeta y dramaturgo alemán Goethe, algo más de dos siglos atrás, afirmaba que “Una vida ociosa es una muerte anticipada”; por supuesto,  que esta frase parte del principio de ese ocio conceptualizado como inútil y dañino. Aunque parece innegable, que una vida carente de sentido y contenido, además de ser una forma de morir, con seguridad estará  compuesta de ese ocio inútil, sin fruto ni provecho. 
El ocio también se puede utilizar de forma nociva cuando lo dedicamos a vicios, por ejemplo consumo de drogas o cualquier otra actividad que de alguna manera llegue a dominarnos y esclavizarnos, como por ejemplo el uso de tecnologías en nuestra época, que roban el tiempo que deberíamos utilizar al sano descanso, la vida familiar, la reflexión, el crecimiento y formación personal o profesional, entre otros. 
El ocio –adecuadamente entendido- tiene como función dar equilibrio a nuestra vida, permitiendo espacios y tiempos para nutrir nuestra mente, corazón y espíritu. Aunque paradójicamente, esa falta de tiempo o el inadecuado uso del mismo, impide que la persona lleve una vida armónica, balanceada y equilibrada entre los diferentes aspectos de familia, pareja, estudios y desarrollo, salud, sociedad, etcétera, lo cual afecta al individuo mismo, las familias y comunidades. 
Dos milenios atrás la sociedad griega valoraba el tiempo de ocio, como tiempo de descanso, creador, de recreo o diversión; mientras que con la llegada de la era industrial, el tiempo de ocio o libre comenzó a satanizarse, al verse, interpretarse y conceptualizarse como algo malo.  No obstante, hasta apenas algunos siglos atrás el ocio era una prerrogativa o privilegio de ciertas clases sociales, por lo cual solo podían disponer de tiempo de ocio los individuos de la nobleza o de clases pudientes. 
Una condición básica para el ocio es la libertad,  por tanto a los esclavos de cualquier época no les estaba permitido tener tiempo de ocio. Tristemente, hoy día, el tiempo que pudiera dedicarse al ocio es tomado para producir mayores ingresos económicos, que han venido eliminando las horas libres,  para cubrir los gastos que “exigidos” por una sociedad de consumo, surgiendo un nuevo tipo de esclavitud, que impide disfrutar de tiempo libre o de ocio. 
La calidad de vida en estos tiempos tiene estrecha relación con la cantidad de tiempo libre y el efectivo uso que damos a este tiempo. Es importante disponer de tiempo para compartir en familia, descansar, divertirnos, reflexionar, hacer ejercicio, disfrutar un hobby o participar en actividades sociales y comunitarias, como única opción para alcanzar esa vida armónica, balanceada y equilibrada necesaria para llegar a ser individuos integrales y felices.

Miguel A. Terán
Twitter: @MiguelATeranO
Nota: imagen extraída de la web
Referencias: Tomadas de Wikipedia.

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“Sueña, vive, reflexiona, aprende, ayuda y ora”.

1 comments :

Rosa Borneo Aloisio dijo...

En estos momentos necesito tiempo de ocio (positivo) o tiempo libre jejejeje, es necesario como explicas en la reflexión tiempo para descansar, disfrutar en familia, hacer deporte, sembrar un árbol, etc; si no lo hacemos entonces no habrá un equilibrio sano en nuestra vida. Gracias Miguel

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