Para alcanzar una vida equilibrada es necesario proteger y respetar nuestros diferentes espacios y tiempos. Miguel A. Terán

on miércoles, 24 de febrero de 2016
Para alcanzar una vida equilibrada es necesario proteger y respetar nuestros diferentes espacios y tiempos.
Miguel A. Terán

Mezclar todo no es un sano hábito de vida, ni siquiera prepararemos un buen batido o merengada colocándole de todo. Al equivocar el lugar o el momento, muchas relaciones, decisiones, eventos o situaciones podemos enredarlas y complicarlas, convirtiéndolas  en auténticos problemas. Recordemos la expresión “estar en el lugar y momento”, para algo bueno o no. 
Nuestro día tiene veinticuatro horas y en ese lapso debemos transitar por todos los espacios, disponiendo el “necesario” tiempo según la prioridad que hemos otorgado a cada uno de ellos. El recorrido requiere atender temas relacionados con nuestros espacios individuales o personales, de familia, pareja, sociales y de trabajo, considerando que dentro de éstos están incluidas actividades espirituales, de recreación, estudio, ocio, etcétera. 
En ese enfermizo afán o deseo de ahorrar u optimizar el tiempo, tratamos de estar bien con Dios y con el diablo, pretendiendo combinar espacios y tiempos diferentes en un mismo lugar y momento; por ello, es práctica común que a los tiempos de familia o de pareja los convertimos en momentos sociales, transformándolos –sin darnos cuenta-  en otra actividad. 
Tratemos de explicar mejor la idea sobre el tema, para ello escogemos los tiempos y espacios de pareja,  los cuales para que sean reales deben ser “momentos de pareja”, donde ni siquiera cabe una mascota. Una parrillada o barbecue (bbq) puede ser un evento  familiar, de trabajo o social, pero no es de pareja, salvo que lo haga solo la pareja. 
El famoso efecto del “Nido Vacío” al cual enfrentan muchas parejas en el momento que sus hijos se van de casa. Esa sensación de soledad, acompañada de nostalgia y desencuentro es resultado de una mezcla entre el dolor al salir los hijos y la incertidumbre de reencontrarse con nuestra pareja y una nueva vida. Muchas parejas descuidaron sus espacios y tiempos personales y de pareja al dedicarse básicamente a la atención de sus hijos. La relación puede haberse conservado en el tiempo, con el objetivo de lograr la crianza de los hijos, pero dejó de ser una relación de pareja, por lo cual reactivarla no será fácil. 
Ese eterno dilema entre trabajo y familia se resuelve priorizando adecuadamente, pero sobre todo respetando nuestros tiempos y espacios de trabajo y de familia. Sin embargo, es importante comprender que el tiempo es finito o limitado; por ello, dedicar más tiempo de -esas veinticuatro horas- a alguna actividad  significa quitarlo a otra u otras, es un ejercicio de equilibrio y balance para lograr armonía en nuestra vida. 
Parece ilógico, pero muchas veces a quien menos tiempo otorgamos en nuestra “apretada” agenda es a nosotros mismos. Sin brindarnos espacios de reflexión o auto-reflexión perderemos el mensaje que nos dejan las experiencias, lo que nos lleva a repetir las malas y perder el rumbo de las buenas, impidiendo desarrollarnos y crecer como seres humanos y sociales. 
En estos tiempos, casi sin darnos cuenta, hemos permitido que la tecnología, especialmente las redes sociales, hayan invadido nuestra vida, cuan “Caballo de Troya”, robándonos espacios y tiempos en todas las demás áreas; lo cual es y será causa de muchos desequilibrios en lo humano y social. Hemos crecido en virtualidad, pero nos hemos disminuido en realidad, el tiempo arrojará resultados. 
Es un hecho que cuando nos aferramos a algo o alguien, podemos estar intentando conservarlo –de manera artificial- más tiempo del necesario o realista. “Es difícil que alguien te rompa el corazón, generalmente eres tú mientras tratas de meterlo a la fuerza en donde bien sabes que no cabe”, refiere  el multifacético artista chileno Alejandro Jodorosky; en otras palabras, es necesario comprender que ya se fue el tiempo o nunca lo hubo para ese corazón.
Entonces, tomemos conciencia acerca de la importancia de respetar los diferentes tiempos y espacios, utilizando adecuadamente los lugares y momentos de nuestra vida.

24 de Febrero de 2016.

Miguel A. Terán
Psicología, filosofía y coaching.

Twitter: @MiguelATeranO
Nota: imagen extraída de la web
Referencias: Tomadas de Wikipedia + RAE (Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española.


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