PENSAMIENTO Y REFLEXIÓN DEL DÍA Miércoles 10 de Diciembre de 2014

on martes, 9 de diciembre de 2014
“Me gustaría vivir eternamente, por lo menos para ver cómo en cien años las personas cometen los mismos errores que yo”.
Winston Churchill (1875-1965). Político y estadista británico.

REFLEXIÓN: En su brillantez Sir Winston Churchill, el flamante ex Primer Ministro Británico de tiempos de guerra y Premio Nobel de Literatura,  había comprendido ese reiterado o repetir de historias y lecciones – a personas y sociedades – resultado de no haberlas entendido adecuadamente. Un vieja expresión nos recuerda que “La vida es tan buena maestra, que si no aprendes una lección, te la repite y te la repite, hasta que la aprendas o hasta el día de tu muerte”.

Leer frases, pensamientos, proverbios y reflexiones de cientos y hasta miles de años nos permite comprender, si reflexionamos al respecto, que no hemos aprendido muchas lecciones. Seguimos primitivos en muchas cosas. Algunas de estas antiquísimas frases continúan vigentes, tal cual recién escritas por sus autores. Ello parece invitarnos a comprender que continuamos – de alguna manera – pensando y actuando, como siempre lo hemos hecho.

La ciencia y la tecnología han avanzado exponencialmente, mientras que el desarrollo humano y social, a duras penas aritméticamente, quizás en algunos momentos de la historia, en lo humano y social lejos de crecer hemos decrecido.  Mucho de lo que ocurre en nuestro mundo de hoy, llega a poner en duda nuestra condición de seres “humanos”.

El filósofo chino Confucio hace más de dos milenios, afirmaba que quien ha cometido un error y no lo corrige comete otro error mayor. Hoy día, cientos de años después, aún no hemos aprendido las enseñanzas - por mencionar alguna entre tantas – del daño de la guerra.  Seguimos empeñados en ver la guerra como una solución, sin entender que es parte del problema. Confundimos causas y efectos, culpando a efectos de los efectos, pero por razones de superficialidad y escasa profundidad, no llegamos a la causa.

No hemos entendido que todos somos ciudadanos de un mismo planeta, y bien lo expresa un excelente proverbio italiano: “Una vez terminado el juego, el rey y el peón vuelven a la misma caja”. Aunque pretendemos dividir el mundo entre aquellos y nosotros, sosteniendo como válidos nuestros argumentos y razones, sin pretender entender los de los otros.

Nuestra actitud ante diferentes eventos y circunstancias de la vida nos lleva a negarnos oportunidades de aprendizaje y cambio, de esta manera seguimos amarrados a nuestras originales creencias y paradigmas.  Decía Santiago Ramón y Cajal, Premio Nobel de Medicina (1906), que  “Lo peor no es cometer un error, sino tratar de justificarlo, en vez de aprovecharlo como aviso providencial de nuestra ligereza o ignorancia”. Aquellos que no saben estudiar su historia están condenados a repetirla, refiere una sabia y antigua expresión.

Corremos tras las urgencias de cada día, pensamos poco y hacemos mucho. Preferimos tener un cronómetro en la mano que una brújula, por ello transitamos a prisa sin tener claro en qué dirección debemos hacerlo, lo importante parece ser correr.  El gran filósofo Sócrates nos sugería reflexionar con lentitud, pero ejecutar rápidamente nuestras decisiones. Y en similar ideas, Buda recomendaba “Reflexiona cuidadosamente antes de actuar”.

Hoy por hoy, al igual que siempre, descuidamos y perdemos amistades, amores y relaciones, así como muchos sueños y oportunidades, “Mientras vamos en pos de lo incierto, perdemos lo seguro”, afirmaba Pluto, el dios de la riqueza de la mitología griega. Tal vez no valoramos en su debida dimensión la sabiduría que “puede” acompañar a la vejez, es válido decir “puede”, porque no siempre es así. Muchos han llegado a un lugar, después de correr, pero no saben dónde están. Pero si debemos reconocer que lo más frustrante de ser viejo es que ya sabes todas las respuestas pero nadie te pregunta. Sin embargo, y al contrario, el escritor y poeta uruguayo Mario Benedetti consideraba que "Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, de pronto, cambiaron todas las preguntas".

Es necesario aprender de lo vivido, reflexionando de experiencias propias y ajenas, para evitar repetir lo que no ha sido bueno, mientras transitamos por la misma ruta de lo bueno, con nuestra mente abierta a recibir y comprender nuevas perspectivas para hacer realidad los necesarios cambios.


Miguel A. Terán
Twitter: @MiguelATeranO

Nota: imagen extraída de la web
Referencias: Tomadas de Wikipedia.

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“Sueña, vive, reflexiona, aprende, ayuda y ora”.

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