PENSAMIENTO Y REFLEXIÓN DEL DÍA Jueves 30 de Octubre de 2014

on miércoles, 29 de octubre de 2014
“Cuando bailas, tu objetivo no es ir a un lugar determinado de la pista de baile. Es disfrutar cada paso del baile”.
Wayne Dyer (n. 1940). Escritor y orador de auto-ayuda.

REFLEXIÓN: Algunas veces estamos más preocupados y hasta ocupados en “hacerlo bien”, que en disfrutar lo que estamos haciendo. En un baile – como en muchas otras cosas en la vida - podemos considerar que existen tres perspectivas, la mía propia acerca de cómo lo estoy haciendo, la de la pareja que me acompaña en el baile y la de quienes observan; con seguridad, todos tendríamos la oportunidad de disfrutar el baile, como bailarines o espectadores, si no perdiéramos el tiempo evaluando y juzgando, a menos que ese evento sea un concurso de baile.   

El escritor mexicano Doménico Cieri Estrada plantea que aquel que condiciona su felicidad al cumplimiento de un objetivo se hace esclavo de ese objetivo. El problema, además de la esclavitud, consiste en que una vez alcanzado dicho objetivo, generalmente, aparece otro objetivo de orden superior y de mayores exigencias; y así, transcurrimos la vida de objetivo en objetivo, sin saciarnos y sin disfrutar el baile. Los retos son válidos, hay que establecerlos,  pero llevándolos con armonía y equilibrio.

El ensayista y moralista francés Joseph Joubert afirmaba que “El motivo no siempre existe para ser alcanzado, sino para servir de punto de mira”, porque podemos apuntar hacia ese objetivo, pero debemos dosificarlo. Por su parte, el escritor y narrador español Ángel Ganivet, complementaba lo expresado por Joubert, diciendo que no debemos seguir ciegamente un rumbo fijo.

Obsesionarnos en busca de un objetivo o meta nos hace perder el sentido de disfrute y placer de lo que hacemos, convirtiéndose en un reto que casi se transforma en obligación.
“Hay quien cruza el bosque y sólo ve leña para el fuego”, fue una triste y sabia frase del escritor ruso León Tolstoi. En realidad es triste transitar por la vida solo viendo o escuchando lo que está en línea con nuestros objetivos o metas.

La idea es disfrutar lo que hacemos. Acertadamente lo expresaba el filósofo chino Confucio al decir “Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida”. Aunque –es cierto – que no solo en trabajos nos obsesionarnos con objetivos, metas y logros, desgraciadamente también ocurre en los diferentes aspectos personales, y ello deteriora mucho nuestra calidad de vida.

El reto es proponernos objetivos y metas, como una clara opción para avanzar, pero nunca permitir que éstos no esclavicen hasta el punto de robar el tiempo de nuestros verdaderos sueños, exprimir nuestras fuerzas e impedir que seamos felices.

Miguel A. Terán

Twitter: @MiguelATeranO

Nota: imagen extraída de la web


Nota del autor del Blog: Invito a todos mis amigos, seguidores y apreciados lectores a compartir, con familiares, relacionados y contactos, esta reflexión y los demás artículos publicados en este blog: http://miguelterancoach.blogspot.com. Tengamos presente que, en oportunidades, unas sencillas palabras pueden hacer y ser la diferencia en nuestra vida o en la vida de los demás.

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