REFLEXIÓN MARTES 29 DE JULIO 2014

on lunes, 28 de julio de 2014
“La mentira más común es aquella con la que nos engañamos a nosotros mismos”.
Friedrich Wilhelm Nietzsche (1844 -1900).  Filósofo Alemán.

Audio / Vídeo en: 
http://youtu.be/CAddhZwSjsg

REFLEXIÓN: La gente se convierte en mentirosa engañando a los demás. El mentiroso de manera consciente e intencionada oculta parcial o totalmente la verdad, en algunos casos agrega elementos a la verdad que la alteran o distorsionan.

Pasado el tiempo, sin darse cuenta termina engañándose a sí mismo, al convencerse que su mentira es verdad.  Mentirse a sí mismo  no es solo la mentira más común, sino la más dañina, porque nos convence, hasta tal punto, que convertimos nuestras mentiras en verdades indiscutibles e irrefutables, cayendo en nuestra propia trampa.


En oportunidades comenzamos la mentira asignándonos características personales y sociales deseables, convenciéndonos que somos así; aunque la realidad es que nuestras decisiones, conductas y acciones demuestran lo contrario. Podemos llegar a considerarnos como verdaderos ejemplos y modelos de virtudes, integridad y bondad,  historia que terminamos creyéndola solo nosotros mismos. Un proverbio chino dice que la mentira produce flores, pero no frutos.

A lo largo de la historia, personas, familias y sociedades han sido víctimas de individuos que han podido convencerse a sí mismos y a otros de sus mentiras, logrando adeptos y seguidores a sus causas y, en algunos casos, a sus locuras. A este tipo de individuo, no podemos menospreciarle sus dotes de “encantador de serpientes”, ni sus habilidades histriónicas o de teatro, ni su convincente verbo, así como la pasión que da sustento a sus mentiras.  

El problema es que la mentira requiere de muchas otras mentiras para sostenerse en el tiempo, haciéndose verdad aquella frase atribuida al tristemente célebre político alemán Joseph Goebbels,  quien afirmaba que “una mentira repetida mil veces se convierte en verdad”. Las palabras del autor de comedias griegas Publio Terencio, expresaban que “Una mentira va pisándole los talones a otra”, lo cual es realmente cierto.

Decía Mateo Alemán, escritor español del siglo XVI,  que “Quien quiere mentir, engaña y el que quiere engañar, miente”. En realidad no somos - ni más ni menos – que como actuamos a lo largo y ancho de cada uno de nuestros días, más allá de lo que podamos consciente e inconscientemente aparentar, decir o llegar a creernos. Un proverbio judío nos advierte que con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver. Cuando mentimos delante de nuestros hijos, aunque sea en beneficio de éstos, estamos transmitiendo la tragedia del virus de la mentira a otras generaciones.

Para quienes tenemos esperanzas en un mundo donde prevalezca la verdad, continúan siendo esperanzadoras y tranquilizantes las palabras del filósofo Sócrates, quien afirmó que “La mentira nunca vive hasta llegar a vieja”.

¡Feliz Día!
Miguel A. Terán

Twitter: @MiguelATeranO


Nota: Foto ilustrativa extraída de la Web.

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