Arriesgado es aquel que decide y actúa sin experiencia ni conocimiento del tema. Miguel A. Terán

on lunes, 15 de febrero de 2016
Arriesgado es aquel que decide y actúa sin experiencia ni conocimiento del tema.
Miguel A. Terán

Antes de iniciar la búsqueda de consignas y eslóganes que hacen referencia a la importancia de tomar riesgos, vale la pena considerar y evaluar la siguiente frase: “El riesgo viene de no saber lo que estás haciendo” expresada por Warren Buffett, el reconocido inversionista, empresario y multimillonario estadounidense.   
Esta frase de W. Buffett deja claro que el riesgo está asociado con ignorancia; en otras palabras, conocer lo que estamos haciendo o el terreno que estamos pisando nos permite disminuir o eliminar riesgos, mientras nos acercamos a las certezas. El riesgo puede ser ignorado, aceptado, evitado, aprovechado, reducido o transferido, cada una de estas opciones refleja nuestro conocimiento del tema y nuestra perspectiva del riesgo. 
Como he referido en anteriores escritos, algunas decisiones las tomamos rápidamente, quizá muy rápidamente, pero sus resultados o consecuencias pueden tener impacto a largo plazo en nuestras vidas. Esos resultados o consecuencias positivas o negativas de nuestras decisiones, pueden llegar a ser –para bien o para mal- parte de la herencia que dejamos a nuestros hijos y familia. 
Un proverbio japonés dice “Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca”, haciendo referencia a esa decisiones que tal vez tomamos fácil y rápidamente, pero que no es tan fácil deshacerse de sus resultados o consecuencias. Las actitudes de riesgo y prudencia, son los dos extremos. Sin embargo, una actitud extremadamente prudente tampoco es sana, pero existe un límite o punto razonable de equilibrio entre esos extremos de riesgo y prudencia.   
Algunas veces en la vida el riesgo es resultado de no disponer de alternativas u opciones, cuando literalmente, tenemos la pared en la espalda, de manera tal que la única alternativa de avance o escapatoria es hacia adelante.  Es un hecho que el riesgo está cargado de contingencias e incertidumbres. Aunque “Un barco está seguro en el puerto, pero para eso no son los barcos”, planteaba el teólogo estadounidense William G.T. Shedd. 
Entonces, es obligatorio navegar por la vida, preparándonos y conociendo acerca del tema antes de decidir e involucrarnos, para disminuir el riesgo que representa la ignorancia. Hoy día las alternativas de información están al alcance de unas teclas de nuestra computadora, no es una opción hacerlo es una obligación. Cuando creemos en la necesidad de conocer como paso previo a decidir, entendemos que la emoción y el impulso del momento no pueden ni debe guiar nuestra elección o escogencia. 
Los instrumentos de crédito, tales como las tarjetas de crédito, son reconocidos por especialistas como un riesgo, ya que permiten disponer del dinero necesario para responder a compras o compromisos económicos bajo la influencia de la emoción y el impulso. 
Debemos ser cautelosos para controlar la emoción del momento y la presión cultural o social, evitando involucrarnos en actividades, inversiones, deudas, procesos y proyectos, sin evaluar o racionalizar los pros y contras. Algunas veces esa emotiva, apresurada y poco racionalizada decisión  puede convertirnos en parte de un rebaño, que termina defendiendo apasionada y fanáticamente una idea o negocio de dudosos resultados. 
La tristemente famosas “burbujas” y las “Pirámides o Estafas Piramidales” de diferente tipo, se han hecho realidad cautivando incautos, ingenuos e ignorantes. No son nada nuevo, por el año 1720 surgió la primera burbuja que dejó arruinada a mucha gente y a partir de allí la historia se ha repetido. 
“No podrás nadar hacia nuevos horizontes si no tienes el valor de perder de vista la costa”, afirmó el escritor estadounidense William Faulkner, quizá tratando de hacernos comprender que una actitud demasiado cautelosa puede, literalmente, “congelarnos”.   No obstante, debemos pesar el riesgo contra el beneficio de los resultados, para lo cual es necesario y vital educarnos y prepararnos antes de tomar decisiones y emprender acciones.

15 de Febrero de 2016.

Miguel A. Terán
Psicología, filosofía y coaching.

Twitter: @MiguelATeranO
Nota: imagen extraída de la web
Referencias: Tomadas de Wikipedia + RAE (Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española.


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