Artículo publicado en Los Tiempos Newspaper - Miami, Florida USA Octubre - Noviembre 2025
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Afirmaba el escritor estadounidense Samuel Langhorne Clemens, mejor conocido por el seudónimo de Mark Twain que "Una persona que no lee, no tiene ninguna ventaja sobre aquel que no sabe leer". En similar orden de ideas expresaba el poeta brasileño Mário Quintana que “Los verdaderos analfabetos son los que aprendieron a leer y no leen”.
Leer es una herramienta imprescindible para la
vida, pero muchas veces la dejamos a un lado, mientras decidimos y actuamos sin
utilizarla. Abundan los lectores de titulares de periódicos, aunque hay quienes
ni siquiera leen los titulares. Mucha “información” compartida en medios,
internet y en las redes sociales, hacen esfuerzos por redactar efectivamente el
titular que quieren que la gente tome como la verdad, conscientes de que muchos
de los lectores asumirán una posición, sobre el tema, basados únicamente en la
lectura del titular.
La reflexión sobre lo leído, unida a la
heterogeneidad de perspectivas y autores es lo que nos dará una visión amplia y
nutrida sobre el tema tratado. Leer solo un lado de las historias impide el
equilibrado concepto del tema, de sus razones y de la evolución de sus raíces y
causas. Se hace cierta la realidad de que «El Lobo siempre será malo,
mientras Caperucita continúe escribiendo el cuento».
Con el caso de la lectura de titulares es
increíble reconocer o darnos cuenta, cuando leemos el texto completo, como
infinidad de veces el titular no refleja adecuadamente el contenido del texto.
Lo grave es que podemos hacernos de una errónea idea del contenido solo basando
nuestra percepción y futura opinión sobre un titular, muchas veces sesgado a
propósito.
El comediante y actor estadounidense George
Carlin decía “No solo enseñes a tus hijos a leer, enséñales a cuestionar lo
que leen”. Cuando leemos de manera seria y responsable deben surgir
cuestionamientos o dudas sobre lo leído; y ello, nos exige –responsablemente-
indagar más sobre el tema, antes de asumir el mensaje como correcto o verdadero
y convertirnos en eco de este.
El analfabetismo es no saber leer ni escribir.
Sin embargo, existe el analfabetismo funcional que ocurre en individuos
que han aprendido a leer, pero son incapaces de utilizar adecuada y
efectivamente sus habilidades de lectura en su vida cotidiana. Un claro ejemplo
de ello, lo podemos ver en la cantidad de productos que utilizamos a diario, en
nuestra alimentación, aseo personal o limpieza de nuestras casas, que son
productos cargados de químicos, azúcares y aceites dañinos para la salud, pero
simplemente tomamos el producto de los anaqueles, sin leer las etiquetas, y lo
colocamos en el carrito de compras.
La realidad es que podemos encontrar en los
anaqueles de los supermercados toda clase de basura, tal como “jugos de frutas”,
que no solo contienen productos dañinos para salud, sino que el principal
componente es agua, ya que solo tienen 1% o 5% o 10% de jugo; en otras
palabras, la ausencia de lectura de la etiqueta nos lleva a comprar agua a
precio de jugo, y además con muchos químicos.
La lectura nos brinda la posibilidad no solo de
comprender sino de tomar conciencia y desarrollar el pensamiento crítico acerca
de temas importantes. Pero, lo anterior se logra solo con la adecuada
escogencia de lecturas, de diferente fuente, para tener adecuadas perspectivas
de los temas.
Ratificamos que la lectura es una herramienta
imprescindible en nuestra formación, aprendizaje y cultura. Sin embargo, muchas
veces al leer solo de determinadas fuentes estamos simplemente confirmando
nuestras creencias y paradigmas. Es nuestra responsabilidad filtrar y escoger
adecuadamente la información que recibimos, leemos y transmitimos, para no
llenar de basura nuestra mente ni nuestro corazón, ni hacer daño al
transmitirla a nuestros amigos reales y virtuales.
Ese tipo de lectura sesgada no nos permite
avanzar en el logro de un nivel superior de conciencia, ya que evita o mutila
el pensamiento crítico. Por otro lado, ese fanático sesgo de un tipo particular
de lectura estimula o motiva a rechazar lecturas que podría invitar a
considerar otra información, perspectiva o punto de vista.
A través de la lectura aprendemos a analizar,
reflexionar y poder cuestionar críticamente los diferentes temas. Expresaba Martin
Baron, periodista y ex editor del Washington Post que "Mucha gente no
quiere ser informada, sino, más bien, reafirmada en sus puntos de vista". Leer requiere compromiso, porque la
lectura parcial o superficial de un tema no es un verdadero acto de lectura. Al
leer parcial o superficialmente, quedan muchos vacíos de información que
generalmente los llenamos con nuestra interpretación o especulación sobre el
tema. Es preferible no leer, que leer a medias.
Está el otro extremo, también dañino, que es
leer de todo, porque allí se corre el riesgo de no absorber ni procesar
adecuadamente el exceso de información, pudiendo llegar a adquirirse
–literalmente – una “indigestión mental”, que complicará la posibilidad de
alcanzar equilibrio al razonar sobre lo leído y nos desconecta de la realidad.
Tenemos que aprender a utilizar la habilidad de
la lectura, leyendo a diario. Pero, es muy importante escoger adecuadamente las
lecturas, ya que muchos medios, internet, redes sociales y libros, están llenos
solo de basura. Las buenas lecturas deben nutrir nuestra mente, corazón y
espíritu, jamás intoxicarnos. Recordemos que no solo nos mal nutrimos con
alimentos, también lo hacemos con lo que leemos, vemos y escuchamos.

Hola Miguel, es José Luis Arcila, excelente artículo. De lo leído me pregunto cuál puede ser una fuente confiable para comprender cómo estamos en Venezuela frente la amenaza, la cual “parece” creíble desde hace 3 meses. Saludos y un abrazo
ResponderEliminarHola José Luis. Me alegra que hay sido de tu agrado el artículo. Hay muchos tipos de lectura, pero las lecturas con componente político siempre tienen su complejidad, para descifrarlas y comprenderlas, ya que hay muchas variables en juego y la lectura de estas noticias requiere comprender el contexto en general, y poner a un lado intereses y emociones, para lograr acercarse a la interpretación de los hechos, la realidad y la posible evolución de esos hechos. El juego político es de lectura muy compleja.
EliminarExcelente Miguel!!, tocas muchos puntos importantes que nos hace reflexionar sobre la lectura. Saludos
ResponderEliminarGracias. Me alegra que haya sido de tu interés y agrado esta lectura. Saludos.
EliminarComo de costumbre muy acertados los aspectos que tocas en tu artículo. La historia es un gran tema que nos invita a revisar diferentes autores y poder aplicar el sentido común y crítico. Y como dices tu hacer tu cuestionamiento, sin dejar de lado tu subjetividad. Otro tema muy interesante es la lectura que damos a los llamados libros de "autoayuda" Muchos de ellos excelentes, pero que lamentablemente son leídos y devueltos a una biblioteca como si fueran novelas, sin asimilar y por ende sin poner en práctica acciones hacia el cambio.
ResponderEliminarNo pares de escribir!!!
Gracias Gerardo. Qué bueno que te agradó esta lectura. En realidad, con tu comentario de los libros de autoayuda, y en línea contigo, al reconocer la lectura como una herramienta de vida, hay que saberla utilizar. En la vida llegan a nuestras manos lecturas que pudieran habernos cambiado, para bien la vida, pero las dejamos de adorno en la biblioteca. También en temas de autoayuda saturan el mercado falsos gurús. Como refiere el filósofo español Fernando Savater, “…en estos tiempos, triunfa el gurú de turno que encanta a señoras y hombres que ven en sus palabras, aderezadas por el marketing, una oportunidad para encontrar un nuevo camino en sus vidas o, por lo menos, algo para comentar con sus amigos”. Triste realidad. Gracias por tu comentario.
ResponderEliminarHola Miguel. Como siempre no hay desperdicio en lo que escribes y no quiero ser meloso agregando nada más a los excelentes comentarios que quienes me anteceden. Pero si quería referirme al tema de leer lo que dicen las cosas que compramos y lo cómico que ocurre con el Vick Vaporub.
ResponderEliminarEn algunas etiquetas dice: NO aplicar en las fosas nasales y es lo primero que hacemos. Entonces, no solo no leemos las recomendaciones, hacemos lo contrario a lo señalado por ellas.
Antes de darle a publicar, revisé la etiqueta de un frasco y ese no lo dice, pero en internet reafirma que no debe usarse en nariz, ojos y boca. Parece magia lo escrito: Está y ahora no está.
Saludos
Gracias Eduardo. Válido tu comentario. Ese escaso interés en leer nos lleva a cometer muchos errores e inclusive a tener que realizar reprocesos, cuando dañamos algún aparato o trabajo, simplemente por no leer las instrucciones para el uso del equipo o de un producto. Muchos equipos eléctricos aclaran en sus manuales operativos "Antes de llamar al servicio técnico" verifique que el equipo está enchufado. Y, a pesar de ello, cuando el cliente llama los servicios técnicos le dicen al cliente revisó que el equipo está enchufado, y en bastantes casos allí está en supuesto problema técnico. Las dosis exactas de antibióticos que se interrumpen cuando nos sentimos bien, sin saber que es posible que la infección no se elimine por completo, y las bacterias que sobrevivan se vuelvan resistentes a ese antibiótico. Y así, cientos por no decir miles de errores cometidos por simplemente no tener el hábito de leer. Saludos.
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