Nunca olvides a quien estuvo a tu lado en los momentos difíciles. Miguel A. Terán

on lunes, 23 de noviembre de 2015
Nunca olvides a quien estuvo a tu lado en los momentos difíciles.
Miguel A. Terán

Dice un viejo refrán “De bien nacidos es ser agradecidos”. La verdadera amistad se comprueba en momentos difíciles, pero una vez demostrada, no debemos olvidar ni dejar de agradecer -por siempre- ese imperecedero gesto de amistad, solidaridad y amor, gracias al cual pudimos conseguir una ruta cuando estábamos perdidos.   
El genio alemán Johann Wolfgang von Goethe expresaba “Si yo pudiera enumerar cuanto debo a mis grandes antecesores y contemporáneos, no me quedaría mucho en propiedad”. Es por ello, que en diferentes momentos de nuestra vida debemos preguntarnos con absoluta sinceridad, a quién o a quiénes debemos nuestro avance hasta donde estamos. Haber recibido un “no”, negándonos apoyo en aquel momento, tal vez hubiera cambiado nuestra vida y la de los nuestros de manera radical. 
No obstante, es triste reconocer la verdad que expresa un párrafo de la letra de la canción “Maestra Vida”, del canta-autor panameño Rubén Blades,  donde se hace referencia a que: ”No dura agradecimiento para aquel que nos da la mano, tan pronto nos sale el clavo se olvida todo el sufrimiento”; y no solo olvidamos el sufrimiento, sino también a quien nos ayudó a disminuirlo o terminarlo.  Ratificando la necesidad de agradecer, un  milenario proverbio chino refiere "Cuando bebas agua nunca olvides la fuente”. 
Es absolutamente cierto que “El tiempo hace estragos en la gratitud, aún más que en la belleza”, tal cual lo expresó el escritor estadounidense Mario Puzo, autor de la famosa novela El Padrino (The Godfather). Nuestro ego con el paso del tiempo –equivocadamente- llega a convencernos que somos el único autor, protagonista y héroe de nuestra historia de vida; en otras palabras, creemos hasta convencernos que  “No debemos nada a nadie”, olvidando el apoyo que recibimos de muchos otros para alcanzar nuestros logros. 
Ocurre también, que en infinidad de oportunidades nos llenamos de expectativas; y ello, nos lleva a no valorar lo recibido, que probablemente está por debajo de lo que esperábamos, y así aparecen la frustración,  insatisfacción e infelicidad. 
Una vez pasan los momentos difíciles, más aún si el “éxito” nos vuelve a sonreír, es fácil que  aparezcan nuevos “amigos” o algunos viejos y reciclados.  Pero consideremos las palabras de un autor anónimo que dijo: "El falso amigo es como la sombra que nos sigue mientras dura el sol”. El ex Presidente estadounidense John F. Kennedy, hizo referencia al tema cuando brillantemente dijo "El éxito tiene muchos padres, pero el fracaso es huérfano". 
Siempre he referido que la idea no es vivir en una economía o intercambio de favores, porque “Las raíces bajo la tierra no piden recompensa por hacer que las ramas den frutos”, tal cual lo expresó el filósofo y escritor hindú  Rabindranath Tagore. Mientras que el poeta español Mariano Aguiló dijo: “Olvida que has dado para recordar lo recibido”. 
“A una persona podemos reconocerla por la manera cómo nos trata cuando ya no nos necesita”, expresaba un autor anónimo. Creo que todos, en algún momento, nos hemos topado con este tipo de espécimen en nuestra vida. Aparece sin brillo y desaparece cuando consigue algo de luz. 
Es una clara realidad que entre más alto lleguemos en la vida, más tenemos que agradecer, pero sobre todo, no debemos olvidar a quien o quienes estuvieron a nuestro lado apoyándonos y motivándonos para que pudiéramos superar momentos o etapas difíciles. Vale la pena recordar, de vez en cuando, a estos héroes de nuestra vida; para acercarnos, agradecerles y ofrecer nuestro apoyo, porque tal vez -en las vueltas que da la vida- son ellos quienes ahora nos necesitan.

23 de Noviembre de 2015.

Miguel A. Terán
Psicología, filosofía y coaching.

Twitter: @MiguelATeranO
Nota: imagen extraída de la web
Referencias: Tomadas de Wikipedia + RAE (Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española. 


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